La franquicia de Washington consiguió su primera victoria en la Copa de la NBA al imponerse de manera sorpresiva por 132-113 ante los de Atlanta, al tiempo que rompieron una racha de 14 derrotas consecutivas.
Los dirigidos por el bigotón Andy Reid dominaron de tal manera a los Raiders que probablemente ni siquiera necesitaban al receptor Rashee Rice, quien regresó tras una ausencia de seis meses